El código que se aplica a los deportes de motor (EN 1621-2) también es válido para la equitación. Los 3 niveles siguen siendo los mismos y son los siguientes.
Nivel 1: Permite 18 kN y por lo tanto suele ser un poco más ligero y flexible en comparación con un nivel superior.
Nivel 2: Permite 9 kN, es más grueso y pesado, lo que absorbe más energía en caso de un golpe.
No todos los jinetes son iguales, elige el protector de espalda que se adapte a ti
Es importante reflexionar sobre qué tipo de jinete eres. ¿Tú y tu caballo solo pasean tranquilamente por el bosque? Entonces un protector de espalda Nivel 2 con la norma de seguridad EN 1621-2 es un buen medio de protección. ¿Practicas eventing y salto? Entonces puede que un bodyprotector sea obligatorio con el código EN 13158:2018 + Beta Nivel 3. Este protege además de tu espalda, tu caja torácica, costillas y órganos.
¿Qué tipo de protector de espalda es adecuado para la equitación?
Además del nivel de protección, es importante que tu protector de espalda tenga el ajuste correcto. Asegúrate siempre de que tu protector de espalda se sienta cómodo y se ajuste bien en combinación con el resto de tu ropa protectora. Después de todo, estarás sentado durante un período prolongado en tu caballo. Además, hay factores externos como el clima o el entorno en el que te encuentras y sobre los que no siempre tienes control, después de todo, sigue siendo la naturaleza. Un rayo o ramas que caen pueden asustar a tu caballo, por lo que es importante estar seguro de tu protector de espalda. De esta manera, puedes concentrarte completamente en tu paseo y en la interacción entre el ser humano y el animal. Por lo tanto, prueba especialmente moviéndote o haciendo un paseo corto para ver si el producto se ajusta bien.
Manejar a tu caballo de forma segura
Como se discutió anteriormente en este blog, un caballo sigue siendo un ser vivo con su propia voluntad. Un protector de espalda sirve como herramienta, pero la responsabilidad de manejar a tu caballo de manera adecuada y segura recae en ti, el jinete. La KNHS dice en su sitio lo siguiente:
- Acércate a tu caballo con calma y habla suavemente.
- Presta atención al lenguaje corporal de tu caballo (especialmente las orejas).
- No ates nunca a un caballo con las riendas; usa un cabezal.
- No camines nunca justo detrás de un caballo.
- Camina a la izquierda de tu caballo cuando lo guíes.
- Asegúrate de que la cabeza apunte hacia la salida antes de soltarlo.
- Siempre usa zapatos o botas cerradas.
- Tómate tu tiempo y mantén la calma.
- Mantente tranquilo y predecible en tus movimientos.
- Aprende cómo piensan y reaccionan los caballos.
Se trata de que todo comienza contigo y tu caballo. Con la protección adecuada, un protector de espalda o un body protector, aseguras que reduces la posibilidad de lesiones graves en un accidente, pero lo más importante es evitar que llegue a ese momento. Si tú y tu caballo tienen una buena relación, entonces un protector de espalda debe servir como el medio definitivo para prevenir lo peor.